Poema de Mario Benedetti:
Pies hermosos
La mujer que tiene pies hermosos
nunca podrá ser fea
nunca podrá ser fea
demorarse en el pubis
que siempre ha estado más allá de todo canon
rodear el ombligo como a uno de esos timbres
que si se les presiona, tocan “Para Elisa”.
Reinvindicar los lúbricos pezones a la espera
entre abrir los labios sin pronunciar saliva
y dejarse querer por los ojos espejo.
La mujer que tiene los pies hermosos
La mujer que tiene los pies hermosos
sabe vagabundear por la tristeza.
ME han hecho reco
rdar muchas cosas, que tal ves quería olvidar, y llegan a mi mente recuerdos que se van hechando unos a otros y uno evoca a otro.. no se que pasa, pero todas tenemos una lolita dentro de nosotras por eso tengo un par de zapatos colegiales de esos que ocupan las niñas de primaria, y de ves en cuando me peino de trenzas, me fascina peinarme así.. No se, algo hay en mi, un deseo oculto.
rdar muchas cosas, que tal ves quería olvidar, y llegan a mi mente recuerdos que se van hechando unos a otros y uno evoca a otro.. no se que pasa, pero todas tenemos una lolita dentro de nosotras por eso tengo un par de zapatos colegiales de esos que ocupan las niñas de primaria, y de ves en cuando me peino de trenzas, me fascina peinarme así.. No se, algo hay en mi, un deseo oculto.Ustedes dos me han hecho recordar en lo hermoso que fue con partir po
r 2 años mi vida con mi gran amor, todo lo bueno alguna ves tiene que terminar y fue lo que paso a mi historia de amor con el. me enseño a disfrutar la vida, me enseño a amarlo viéndome al espejo, se deleitaba viéndome, le gustaba ver mi cara llena de placer, nunca le importo lo inmensa que soy, para el siempre he sido hermosa, no importo nunca lo desarreglada que estuviese, el me amo así, tal como soy, sin poses y sin pensar en lo que podría pasar después.
r 2 años mi vida con mi gran amor, todo lo bueno alguna ves tiene que terminar y fue lo que paso a mi historia de amor con el. me enseño a disfrutar la vida, me enseño a amarlo viéndome al espejo, se deleitaba viéndome, le gustaba ver mi cara llena de placer, nunca le importo lo inmensa que soy, para el siempre he sido hermosa, no importo nunca lo desarreglada que estuviese, el me amo así, tal como soy, sin poses y sin pensar en lo que podría pasar después.















